Cada persona entra con su propia clave y todo lo que escriba queda con su nombre. Si alguien se va, bórralo y su clave deja de servir al instante.
Vas a conectar un número de WhatsApp Business a esta bandeja. Meta abrirá su ventana oficial para autorizarlo.
Últimos 7 días contra los 7 anteriores.
Para encontrar esta conversación después: cliente frecuente, cotización, reclamo…
Un cliente puede tener varios canales. La Panadería Don Pablito con su WhatsApp y su Instagram es un solo cliente: una bandeja, un bot, una clave. Aquí se dice a quién pertenece cada cuenta, y se prende o se apaga su asistente: apagado, los mensajes siguen llegando a la bandeja pero los contesta una persona.
Solo las ve tu equipo. Al cliente nunca le llegan.
De aquí responde Kux. Lo que no esté aquí no existe para él: en vez de inventar, le pregunta a una persona. Guarda y el próximo mensaje ya usa la versión nueva.
Lo que escribes veinte veces al día, guardado una vez. En el chat: escribe / y el atajo.
La única forma de escribirle a quien no ha escrito (o escribió hace más de 24 horas). Meta las revisa antes: la aprobación tarda de minutos a un día.
Los mismos productos de tu app de WhatsApp Business. Lo que edites aquí se actualiza también allá, y puedes enviarlos como tarjetas dentro de una conversación.
Una plantilla aprobada, a muchos contactos de una sola vez — con ritmo tranquilo para cuidar el número, y reporte de cuántos la recibieron, la leyeron y respondieron.